martes, abril 15, 2008

Don Gil de las calzas verdes (Acto 2)

Acto II




Escena I





[Sala en casa de DOÑA JUANA.]





(Salen QUINTANA y DOÑA JUANA, de mujer.)



QUINTANA No sé a quién te comparar:
Pedro de Urdemalas eres.
Pero, ¿cuándo las mujeres
no supistes enredar?


DOÑA JUANA Esto, Quintana, hasta aquí 5
es lo que me ha sucedido.
Doña Inés pierde el sentido
con la libertad por mí;
don Martín anda buscando
este don Gil que en su amor 10
y nombre es competidor;
mas con tal recato ando
huyéndole la presencia,
que, desatinado, entiende
que soy hechicero o duende. 15
Pierde el viejo la paciencia,
porque la tal doña Inés
ni sus ruegos obedece,
ni a don Martín apetece;
y de tal manera es 20
el amor que me ha cobrado,
que, como no vuelvo a vella,
desde entonces atropella
con pundonores de estado;
y como de mí no sabe, 25
no hay paje o criado en casa,
ni gente por ella pasa,
con quien llorando no acabe
que me busque.


QUINTANA Si te pierdes,
quizás te pregonará. 30


DOÑA JUANA A los que me buscan da
por señas mis calzas verdes.
Un don Juan que la servía,
loco de ver su desdén,
para matarme también 35
me busca.


QUINTANA Señora mía,
¡ojo a la vida, que anda
en terrible tentación!
Procede con discreción,
o perderás la demanda. 40


DOÑA JUANA Yo me libraré de todo.
Una doña Clara, que es
prima de mi doña Inés,
también me quiere de modo,
que a su madre ha persuadido, 45
si viva la quiere ver,
que me la dé por mujer.


QUINTANA Harás notable marido.


DOÑA JUANA A este fin me hace buscar
casi, Quintana, a pregones, 50
por posadas y mesones,
sin cansarse en preguntar
por un don Gil de unas calzas
verdes, en Valladolid.


QUINTANA ¡Señas son para Madrid 55
buenas! Bien tu ingenio ensalzas.


DOÑA JUANA El criado que te dije
que, en partiéndote de mí,
en la Puente recibí,
también confuso se aflige; 60
porque desde ayer acá
no ha podido descubrirme;
ni yo ceso de reírme
de ver cuál viene y cuál va,
buscándome como aguja 65
por esta calle, después
de saber de doña Inés
si me esconde alguna bruja,
y como no halla noticia
de mí, afirmará por cierto 70
que el dicho don Juan me ha muerto.


QUINTANA Pondrále ante la justicia.


DOÑA JUANA Bien puede ser, porque es fiel,
gran servicial, lindo humor,
y me tiene extraño amor. 75


QUINTANA ¿Llámase?


DOÑA JUANA Caramanchel.


QUINTANA Pues bien, agora ¿a qué fin
te has vuelto mujer?


DOÑA JUANA Engaños
son todos nuevos y extraños
en daño de don Martín. 80
Esta casa alquilé ayer
con su servicio y ornato.


QUINTANA Aunque no saldrá barato,
no es nuevo agora el haber
en Madrid quien una casa 85
dé, con todo su apatusco.
El por qué la alquilas busco.


DOÑA JUANA Oye, y sabrás lo que pasa.
Pared enmedio de aquí
vive doña Inés, la dama 90
de don Martín, que me ama.
Esta mañana la vi,
y dándome el parabién
de la nueva vecindad,
tenemos brava amistad; 95
porque afirma quiere bien
a un galán de quien retrato
soy vivo, y que en mi presencia
la aflige menos la ausencia
de su proceder ingrato. 100
Si yo su vecina soy,
podré saber lo que pasa
con don Martín en su casa;
y como tan cerca estoy,
fácilmente desharé 105
cuanto trazare en mi daño.


QUINTANA Retrato eres del engaño.


DOÑA JUANA Y mi remedio seré.


QUINTANA En fin, vienes a tener
dos casas.


DOÑA JUANA Con mi escudero 110
y lacayo.


QUINTANA ¿Y el dinero?


DOÑA JUANA Joyas tengo que vender
o empeñar.


QUINTANA ¿Y si se acaban?


DOÑA JUANA Doña Inés contribuirá;
que no ama quien no da. 115


QUINTANA En otros tiempos no daban.
Vuélvome pues a Vallecas,
hasta ver destas marañas
el fin.


DOÑA JUANA Di de mis hazañas.


QUINTANA Yo apostaré que te truecas 120
hoy en hombre y en mujer
veinte veces.


DOÑA JUANA Las que viere
que mi remedio requiere,
porque todo es menester;
mas, ¿sabes lo que he pensado 125
primero que allá te partas?
Que con un pliego de cartas
finjas que agora has llegado
de Valladolid en busca
de mi amante.


QUINTANA ¿Y a qué fin? 130


DOÑA JUANA Trae sospechas don Martín
de que quien su amor ofusca
soy yo, que en su seguimiento
desde mi patria he venido,
y soy el don Gil fingido. 135
Para que este pensamiento
no le asegure, será
bien fingir que yo le escribo
desde allá, y que por él vivo
como quien sin alma está. 140
Dirásle tú que me dejas
en un convento encerrada,
con sospechas de preñada,
y darásle muchas quejas
de mi parte; y que si sabe 145
mi padre de mi preñez,
malograré su vejez,
o me ha de dar muerte grave.
Con esto le desatino,
y creyendo que allá estoy, 150
no dirá que don Gil soy.


QUINTANA Voyme a poner de camino.


DOÑA JUANA Y yo a escribir.


QUINTANA Vamos, pues:
darásme la carta escrita.


DOÑA JUANA Ven, que espero una visita. 155


QUINTANA ¿Visita?


DOÑA JUANA De doña Inés.




(Vanse.)





Escena II





Salen DOÑA INÉS, con manto, y DON JUAN.



DOÑA INÉS Don Juan, donde no hay amor,
pedir celos es locura.


DON JUAN ¿Que no hay amor?


DOÑA INÉS La hermosura
del mundo tanto es mayor, 160
cuanto es la naturaleza
más varia en él; y así quiero
ser mudable, porque espero
tener ansí más belleza.


DON JUAN Si la que es más varïable, 165
ésa es más bella, en ti fundo
la hermosura deste mundo,
porque eres la más mudable.
¿Por un rapaz me desprecias,
antes de saber quién es? 170
¡Por un niño, Doña Inés!


DOÑA INÉS Excusa palabras necias,
y mira, don Juan, que estoy
en casa ajena.


DON JUAN ¡Inconstante...!
No lograrás a tu amante. 175
A matar tu don Gil voy.


DOÑA INÉS ¿A qué don Gil?


DON JUAN Al rapaz,
ingrata, por quien te pierdes.


DOÑA INÉS Don Gil de las calzas verdes
no es quien perturba tu paz. 180
Así nos dé vida Dios,
que no le he visto después
de aquella tarde. Otro es
el don Gil que priva.


DON JUAN ¿Hay dos?


DOÑA INÉS Sí, don Juan, que el don Gilico, 185
o fingió llamarse así,
o si a vivir vino aquí
de asiento, te certifico
que de todos se burló.
El que de casa te ha echado 190
es un don Gil muy barbado
a quien aborrezco yo;
pero quiéreme casar
con él mi padre, y es fuerza
que por darle gusto tuerza 195
mi inclinación. Si a matar
estotro don Gil te atreves,
de Albornoz tiene el renombre;
y aunque dicen que es muy hombre,
como amor y ánimo lleves, 200
el premio a mi cuenta escribe.


DON JUAN ¿Don Gil de Albornoz se llama?


DONA INÉS Ansí lo dice la fama,
y en casa del Conde vive,
nuestro vecino.


DON JUAN ¿Tan cerca? 205


DOÑA INÉS Por tenerme cerca a mí.


DON JUAN ¡Y qué! ¿Le aborreces?


DOÑA INÉS Sí.


DON JUAN Pues si con su muerte merca
mi fe tu amor, el laurel
ya mi cabeza previene; 210
que te hago voto solene
que pueden doblar por él.


(Vase.)






Escena III





[DOÑA INÉS.]



¡Ojalá! Que desta suerte
aseguraré la vida
del don Gil por quien perdida 215
estoy, pues dándole muerte,
quedaré libre, y mi padre
no aumentará mi tormento
con su odioso casamiento,
por más que su hacienda cuadre 220
a su avaricia maldita.




Escena IV





DOÑA JUANA, de mujer, sin manto; VALDIVIESO, escudero viejo. [DOÑA INÉS.]



DOÑA JUANA ¡Oh, señora doña Inés!
¿En mi casa? El interés
estimo desta visita.
En verdad que iba yo a hacer 225
en este punto otro tanto.
¡Hola! ¿No hay quien quite el manto
a doña Inés?


VALDIVIESO (A ella, al oído.)

¿Qué ha de haber?
¿Qué dueñas has recibido,
o doncellas de labor? 230
¿Hay otra vieja de honor
más que yo?


DOÑA JUANA No habrá venido
Esperancilla ni Vega.
¡Jesús, y qué de ello pasa
la que mudando de casa, 235
hacienda y trastos trasiega!
Quitalde vos ese manto,
Valdivieso.


(Quítale y vase.)






Escena V





[DOÑA JUANA, DOÑA INÉS.]



DOÑA INÉS Doña Elvira,
tu cara y talle me admira,
de tu donaire me espanto. 240


DOÑA JUANA Favorécesme, aunque sea
en nombre ajeno; ya sé
que bien te parezco, en fe
del que tu gusto desea.
Seré como la ley vieja, 245
que tendré gracia en virtud
de la nueva.


DOÑA INÉS Juventud
tienes harta: extremos deja;
que aunque no puedo negar
que te amo, porque pareces 250
a quien adoro, mereces
por ti sola enamorar
a un Adonis, a un Narciso,
y al sol que tus ojos viere.


DOÑA JUANA Pues yo sé quien no me quiere, 255
aunque otros tiempos me quiso.


DOÑA INÉS ¡Maldígale Dios! ¿Quién es
quien se atreve a darte enojos?


DOÑA JUANA Las lágrimas a los ojos
me sacaste, doña Inés. 260
Mudemos conversación,
que refrescas la memoria
de mi lamentable historia.


DOÑA INÉS Si la comunicación
quita la melancolía 265
y en nuestra amistad consientes,
tu desgracia es bien me cuentes,
pues ya te dije la mía.


DOÑA JUANA No, por tus ojos; que amores
ajenos cansan.


DOÑA INÉS Ea, amiga... 270


DOÑA JUANA En fin, ¿quieres te la diga?
Pues escúchame y no llores.
En Burgos, noble cabeza
de Castilla, me dio el ser
don Rodrigo de Cisneros, 275
y sus desgracias con él.
Nací amante (¡qué desdicha!),
pues desde la cuna amé
a un don Miguel de Ribera,
tan gentil como cruel. 280
Correspondió a los principios,
porque la voluntad es
cambio, que entra caudaloso,
pero no tarda en romper.
Llegó nuestro amor al punto 285
acostumbrado, que fue
a pagar yo de contado,
fiada en su prometer.
Dióme palabra de esposo...
¡Mal haya la simple, amén, 290
que no escarmienta en palabras,
cuando tantas rotas ve!
Partióse a Valladolid:
cansado debió de ser.
Estaba sin padres yo, 295
súpelo, fuíme tras él,
engañóme con achaques,
y ya sabes, doña Inés,
que el amor que anda achacoso,
de achaques muere también. 300
Dábale su casa y mesa
un primo que don Miguel
tenía, mozo y gallardo,
rico, discreto y cortés.
Llamábase éste don Gil 305
de Albornoz y Coronel,
de un don Martín de Guzmán
amigo, pero no fiel.
Sucedió que al don Martín
y a su padre don Andrés, 310
les escribió desta corte,
(tu padre pienso que fué),
pidiéndole para esposo
de una hermosa doña Inés,
que, si mal no conjeturo, 315
tú sin duda debes ser.
Había dado don Martín
a una doña Juana fe
y palabra de marido;
mas no osándola romper, 320
ofreció este casamiento
al don Gil; y el interés
de tu dote apetecible
alas le puso a los pies.
Dióle cartas de favor 325
el viejo, y quiso con él
partirse al punto a esta corte,
nueva imagen de Babel.
Comunicó intento y cartas
al amigo don Miguel, 330
mi ingrato dueño, ensalzando
la hacienda, belleza y ser
de su pretendida dama
hasta los cielos; que fue
echar fuego al apetito, 335
y su codicia encender.
Enamoróse de oídas
don Miguel de tí: al poder
de tu dote lo atribuye,
que ya amor es mercader; 340
y atropellando amistades,
obligación, deudo y fe
de don Gil, le hurtó las cartas
y el nombre, porque con él
disfrazándose, a esta corte 345
vino, pienso que no ha un mes.
Vendiéndose por don Gil,
te ha pedido por mujer.
Yo, que sigo como sombra
sus pasos, vine tras él, 350
sembrando por los caminos
quejas, que vendré a coger
colmadas de desengaños,
que es caudal del bien querer.
Sabiendo don Gil su agravio, 355
quiso seguirle también,
y encontrámonos los dos,
siendo fuerza que con él
caminase hasta esta corte,
habrá nueve días o diez, 360
donde aguardo la sentencia
de mi amor, siendo tú el juez.
Como vine con don Gil,
y la ocasión siempre fue
amiga de novedades, 365
(que basta, en fin, ser mujer),
la semejanza hechicera
de los dos pudo encender,
mirándose él siempre en mí,
y yo mirándome en él, 370
descuidos. Enamoróse
con tantas veras...


DOÑA INÉS ¿De quién?


DOÑA JUANA De mí.


DOÑA INÉS ¿Don Gil de Albornoz?


DOÑA JUANA Don Gil, a quien imité
en el talle y en la cara, 375
de suerte, que hizo un pincel
dos copias y originales
prodigiosos esta vez.


DOÑA INÉS ¿Uno de unas calzas verdes?


DOÑA JUANA Y tan verdes como él, 380
que es abril de la hermosura,
y del donaire Aranjuez.


DOÑA INÉS Bien le quieres, pues le alabas.


DOÑA JUANA Quisiérale, amiga, bien,
si bien no hubiera querido 385
a quien mal supo querer.
Tengo esposo, aunque mudable;
soy constante, aunque mujer;
nobleza y valor me ilustran;
aliento y no celos, ten; 390
que despreciando a don Gil,
y viendo que don Miguel
tiene ya el sí de tu padre,
si sin ti le puede haber,
hice alquilar esta casa, 395
donde de cerca sabré
el fin de tantas desdichas
como en mis sucesos ves.


DOÑA INÉS ¿Que don Miguel de Ribera
el don Gil fingido fue, 400
que dueño tuyo y tu esposo
quiere que yo el sí le dé?


DOÑA JUANA Esto es cierto.


DOÑA INÉS ¿Que el don Gil
verdadero y cierto fue
aquel de las verdes calzas? 405
¡Triste de mí! ¿Qué he de hacer
si te sirve, cara Elvira?
Y aun por eso no me ve;
que no le bastan dos ojos
para llorar tu desdén. 410


DOÑA JUANA Como a don Miguel desprecies,
también yo desdeñaré
a don Gil.


DOÑA INÉS ¿Pues deso dudas?
Hombre que tiene mujer,
¿cómo puede ser mi esposo? 415
No temas eso.


DOÑA JUANA Pues ven;
que a don Gil quiero escribir
en tu presencia un papel,
que llevará mi escudero,
y su muerte escrita en él. 420


DOÑA INÉS ¡Ay, Elvira de mis ojos!
Tu esclava tengo de ser.


DOÑA JUANA (Aparte.)

Ya esta boba está en la trampa.
Ya soy hombre, ya mujer,
ya don Gil, ya doña Elvira. 425
Mas si amo, ¿qué no seré?




(Vanse.)





Escena VI





[Calle.]





(QUINTANA y DON MARTÍN.)



DON MARTÍN ¿Y que tú mismo la dejas
en un convento, Quintana?


QUINTANA Yo mismo, a tu doña Juana,
en San Quirce, dando quejas 430
y suspiros, porque está
con indicios de preñada.


DON MARTÍN ¿Cómo?


QUINTANA No la para nada
en el estómago, y da
unas arcadas terribles; 435
la basquiña se le aova;
pésale más que una arroba
el paso que da; imposibles
se le antojan... Vituperio
de su linaje serás, 440
si a consolarla no vas,
y pare en el monasterio.


DON MARTÍN Quintana, jurara yo
que desde Valladolid
había venido a Madrid 445
a perseguirme.


QUINTANA Eso no.
Ni haces bien en no tenella
en opinión más honrada.


DON MARTÍN ¿No pudiera disfrazada
seguirme?


QUINTANA ¡Bonita es ella! 450
Esta es la hora que está
rezando entre sus iguales
los salmos penitenciales
por ti. Esa carta, ¿no da
certidumbre que te digo 455
la verdad?


DON MARTÍN Quintana, sí.
Las quejas que escribe aquí
mucho han de poder conmigo.
Vine a cierta pretensión
a Madrid, que el Rey confirme, 460
y partí sin despedirme
della, por la dilación
forzosa que en mi partida
su amor había de poner;
pero, pues llego a saber 465
que corre riesgo su vida,
y que mi amor coge el fruto
que su hermosura me ofrece,
cualquier tardanza parece
pronóstico de mi luto. 470
Partiréme esta semana
sin falta, concluya o no
a lo que vine.


QUINTANA Pues yo
tomo la posta mañana,
y a pedirla me adelanto 475
las albricias.


DON MARTÍN Bien harás.
Hoy esta corte verás,
y yo escribiré entretanto.
¿Dónde tienes la posada?
Que no te llevo a la mía, 480
porque malograr podría
una traza comenzada,
que después sabrás despacio.


QUINTANA Junto al Mesón de Paredes
vivo.


DON MARTÍN Bien.


QUINTANA Mañana puedes, 485
si tienes de ir a Palacio,
darme las cartas allá.


DON MARTÍN En buen hora.
(Aparte.)

No he querido
que vaya donde he fingido
ser don Gil, que deshará 490
la máquina que levanto.


QUINTANA (Aparte.)

Voyme, pues, a negociar.


DON MARTÍN Adiós.


QUINTANA (Aparte.)

¿En qué ha de parar,
cielos, embeleco tanto?


(Vase.)






Escena VII





[DON MARTÍN.]



Basta, que ya padre soy, 495
basta, que está doña Juana
preñada. Afición liviana,
villano pago le doy.
Con un hijo, es torpe modo
el que aquí pretender quiero, 500
indigno de un caballero.
Pongamos remedio en todo,
dando la vuelta a mi tierra.




Escena VIII





Sale DON JUAN. [DON MARTÍN.]



DON JUAN Señor don Gil de Albornoz,
si, como corre la voz, 505
valor vuestro pecho encierra
para lucir el acero,
al paso que pretender
contra su gusto mujer,
pensamiento algo grosero, 510
yo, que soy interesado
en esta parte, quisiera
que saliésemos afuera
del lugar, y que en el Prado
o Puente, sin que delante 515
tuviésemos tanta gente,
mostrásedes ser valiente,
como mostráis ser amante.


DON MARTÍN La cólera requemada
cortad por lo que os importa; 520
que para quien no la corta,
corta cóleras mi espada,
que yo que más flema tengo,
no riño sin ocasión.
Si vos tenéis afición, 525
cuando yo a casarme vengo,
y me aborrece mi dama,
pues en su mano dejó
Naturaleza el sí y no,
y vos presumís que os ama, 530
pretendámosla los dos;
que cuando el no me dé a mí
y vos salgáis con el sí,
no reñiré yo con vos.


DON JUAN Ella me ha dicho que es fuerza 535
hacer de su padre el gusto,
y que, amándola, no es justo
la deje casar por fuerza;
y en fe desta sinrazón,
o nos hemos de matar, 540
o no os habéis de casar,
dejando su pretensión.


DON MARTÍN ¿Doña Inés dice que quiere
a su padre obedecer,
y mi esposa admite ser? 545


DON JUAN A su inclinación prefiere
la caduca voluntad
de su padre.


DON MARTÍN Y por ventura,
perder esa coyuntura
¿no sería necedad? 550
Si con lo que yo procuro
salgo, ¿no es torpe imprudencia
el poner en contingencia
lo que ya tengo seguro?
¡Muy bueno fuera, por Dios, 555
que después de reducida,
si yo no os quito la vida,
me la quitásedes vos,
perdiendo mujer tan bella,
y que después de adquirido 560
el nombre de su marido,
os la dejase doncella!
No, señor: permitid vos
que logre de doña Inés
la belleza, y de allí a un mes 565
podremos reñir los dos.


DON JUAN O hacéis de mí poco caso,
o tenéis poco valor;
pero a vuestro necio amor
sabré yo atajar el paso 570
en parte donde no tema
el favor que aquí os provoca.


(Vase.)






Escena IX





[DON MARTÍN.]



Para su cólera loca,
no ha sido mala mi flema.
Si está doña Inés resuelta, 575
y a ser mi esposa se allana,
perdonará doña Juana,
y mi amor dará la vuelta,
si a Valladolid quería
llevarme; que el interés 580
y beldad de doña Inés
excusan la culpa mía.




Escena X





Sale OSORIO. [DON MARTÍN.]



OSORIO Gracias a Dios que te veo.


DON MARTÍN Seas, Osorio, bien venido.
¿Hay cartas?


OSORIO Cartas ha habido. 585


DON MARTÍN ¿De mi padre?


OSORIO En el correo,
a la mitad de su lista,
a ciento y doce leí
este pliego para ti,
(Dásele.)



DON MARTÍN (Ábrele.)

Libranza habrá a letra vista. 590


OSORIO ¿Quién duda?


DON MARTÍN Este sobrescrito
dice: «A don Gil de Albornoz».


OSORIO Corre por ti la tal voz.


DON MARTÍN Estotra cubierta quito.
(Lee.)

A mi hijo don Martín 595
Y estotra...
[Lee.]

A Agustín Solier
de Camargo, mercader.


OSORIO Bien haya el tal Agustín,
si en él nos libran dinero.


DON MARTÍN Eso, Osorio, es cosa cierta. 600


OSORIO ¿Adónde vive?


DON MARTÍN A la Puerta
de Guadalajara.


OSORIO Quiero.
besarla por lo que a mí
me toca; que ya no había
casi blanca.


DON MARTÍN Abro la mía 605
primero.


OSORIO Bien.


DON MARTÍN Dice ansí
(Lee.) «Hijo: Cuidadoso estaré hasta saber el fin de nuestra pretensión, cuyos principios, según me avisáis, prometen buen suceso. Para que le consigáis, os remito esta libranza de mil escudos, y esa carta para Agustín Solier, mi corresponsal. Digo en ella que son para don Gil de Albornoz, un deudo mío: no vais vos a cobrarlos, porque os conoce, sino Osorio, diciendo que es mayordomo de dicho don Gil.

Doña Juana de Solís falta de su casa desde el día que os partístes; si en ella están confusos, no lo ando yo menos, temiendo no os haya seguido y impida lo que tan bien nos está. Abreviad lances, y en desposándoos, avisadme para que yo al punto me ponga en camino, y tengan fin estas marañas. -Dios os me guarde como deseo. Valladolid y agosto, etc- Vuestro padre.»



OSORIO ¿No escuchas que doña Juana
falta de su casa?


DON MARTÍN Ya
yo sé dónde oculta está;
agora llegó Quintana 610
con carta suya, y por ella
he sabido que encerrada
está en San Quirce, y preñada.


OSORIO (Aparte.)

Parirá en fe de doncella.


DON MARTÍN Huyóse sin avisar 615
a su padre; que, afligida
de celos de mi partida,
no la darían lugar
el sobresalto y la prisa;
y ésta será la ocasión 620
de la pena y confusión
que aquí mi padre me avisa.
Pero entretendréla agora
escribiéndola, y después
que posea a doña Inés, 625
puesto que mi ausencia llora,
la diré que tome estado
de religiosa.


OSORIO Si está
en San Quirce, ya tendrá
lo más del camino andado. 630




Escena XI





Sale AGUILAR. [DON MARTÍN, OSORIO.]



AGUILAR ¿Es el señor don Gil?


DON MARTÍN Soy
amigo vuestro, Aguilar.


AGUILAR Don Pedro os envía a llamar,
y por buena nueva os doy
que pretende hoy desposaros 635
con su sucesora bella.
aunque llantos atropella.


DON MARTÍN Quisiera en albricias daros
el Potosí; esta cadena,
aunque de poco valor, 640
en fe de vuestro deudor...
(Va a echarse [DON MARTÍN] las cartas en la faltriquera y mételas por entre la sotanilla, y cáensele en el suelo.)



AGUILAR Para mal de ojos es buena.


DON MARTÍN Vamos, y irás a cobrar
esos escudos, Osorio;
que si es hoy mi desposorio, 645
todos los he de emplear
en joyas para mi esposa.


OSORIO Para su belleza es poco.
(Los dos aparte.)

Bien se dispone.


DON MARTÍN Estoy loco.
¡Ay, mi doña Inés hermosa! 650




(Vanse.)





Escena XII





Salen DOÑA JUANA, de hombre, y CARAMANCHEL.



CARAMANCHEL No he de estar más de un instante,
señor don Gil invisible,
con vos; que es cosa terrible
despareceros delante
de los ojos.


DOÑA JUANA Si me pierdes... 655


CARAMANCHEL Un pregonero he cansado
diciendo: «El que hubiere hallado
a un don Gil con calzas verdes,
perdido de ayer acá,
dígalo y daránle luego 660
su hallazgo.» Ved, ¡qué sosiego
para quien sin blanca está!
Un real de misas he dado
a las ánimas por vos,
y a San Antonio otros dos, 665
de lo perdido abogado.
No quiero más tentación;
que me dais que sospechar
que sois duende o familiar,
y temo a la inquisición. 670
Pagadme, y adiós.


DOÑA JUANA Yo he estado
todo este tiempo escondido
en una casa, que ha sido
mi cielo, porque he alcanzado
la mejor mujer en ella 675
de Madrid.


CARAMANCHEL ¿Chanzas hacéis?
¿Mujer vos?


DOÑA JUANA Yo.


CARAMANCHEL Pues ¿tenéis
dientes vos para comella?
¿Es acaso doña Inés,
la damaza de la huerta, 680
por las verdes calzas muerta?
Sí será.


DOÑA JUANA A lo menos es
otra más bella, que vive
pegada a la casa désa.


CARAMANCHEL ¿Es juguetona?


DOÑA JUANA Es traviesa. 685


CARAMANCHEL ¿Da?


DOÑA JUANA Lo que tiene.


CARAMANCHEL ¿Y recibe?


DOÑA JUANA Lo que la dan.


CARAMANCHEL Pues retira.
la bolsa, imán de una dama
¿Llámase?


DOÑA JUANA Elvira se llama.


CARAMANCHEL Elvira, pero sin vira. 690


DOÑA JUANA Ven, llevarásme un papel.


CARAMANCHEL (Repara en las cartas que se le cayeron a DON MARTÍN, y las alza.)

Dellos hay un pliego aquí.
Oye, que son para tí.


DOÑA JUANA ¿Para mí, Caramanchel?


CARAMANCHEL El sobrescrito rasgado 695
dice «A don Gil de Albornoz».


DOÑA JUANA Muestra. ¡Ay, cielos!


CARAMANCHEL En la voz
y cara te has alterado.


DOÑA JUANA Dos cerradas y una abierta
vienen.


CARAMANCHEL Mira para quién. 700


DOÑA JUANA Pronósticos de mi bien
hacen mi ventura cierta.
(Lee.)

A don Pedro de Mendoza
y Velasteguí. Este es
el padre de doña Inés. 705


CARAMANCHEL Algún galán de la moza
te pone por medianero
con su padre, que querrá
que le cases.


DOÑA JUANA Y hallará
a propósito el tercero. 710


CARAMANCHEL Mira esotro sobrescrito.


DOÑA JUANA Dice aquí: A Agustín Solier
de Camargo, mercader.


CARAMANCHEL Ya le conozco, un corito
es, que tiene más caudal 715
de cuantos la Puerta ampara
aquí de Guadalajara.


DOÑA JUANA Pues tenlo a buena señal.
Esta abierta es para mí.


CARAMANCHEL Mírala.


DOÑA JUANA [Aparte.]

¿Quién duda que es 720
el pliego de don Andrés
para don Martín?
(Léela para sí.)



CARAMANCHEL ¿Que ansí
haya quien hurte en la corte
las cartas? ¡Delito grave!
Pero si las nuevas sabe 725
a costa no más del porte,
¿quién las dejará de ver?
A alguno que las sacó
y el pliego por yerro abrió,
se le debió de caer. 730


DOÑA JUANA (Aparte.)

¡Dichosa soy en extremo!
A buen presagio he tenido
que a mi mano hayan venido
estas cartas. Ya no temo
mal suceso.


CARAMANCHEL ¿Cúyas son? 735


DOÑA JUANA De un mi tío de Segovia.


CARAMANCHEL A Inés querrá para novia.


DOÑA JUANA Acertaste su intención.
Una libranza me envía
para que joyas la dé 740
de hasta mil escudos.


CARAMANCHEL Fue
mi sospecha profecía.
¿Vendrá en Agustín Solier
librada?


DOÑA JUANA En esta le escribe
que los dé luego.


CARAMANCHEL Recibe 745
el dinero en tu poder,
y no me despediré
de ti en mi vida.


DOÑA JUANA (Aparte.)

A Quintana
voy a buscar. ¡Qué mañana
tan dichosa! ¡Con buen pie 750
me levanté hoy! Marañas
traza nuevas mi venganza.
Hoy cobrará la libranza
Quintana, y de mis hazañas
verá presto el fin sutil. 755


CARAMANCHEL Por si otra vez te me pierdes.
Me encajo tus calzas verdes.


DOÑA JUANA Hoy sabrán quién es don Gil.




(Vanse.)





Escena XIII





[Sala en casa de DON PEDRO.]





(Salen DOÑA INÉS y DON PEDRO, su padre.)



DOÑA INÉS Digo, señor, que vives engañado,
y que el don Gil fingido que me ofreces, 760
no es don Gil, ni jamás se lo han llamado.


DON PEDRO ¿Por qué mintiendo, Inés, me desvaneces?
Don Andrés, ¿no me ha escrito por este hombre?
¿No dice que [es] don Gil el que aborreces?


DOÑA INÉS Don Miguel de Cisneros es su nombre, 765
con una doña Elvira desposado;
su patria es Burgos; por que más te asombre,
la misma doña Elvira me ha contado
todo el suceso, que en su busca viene,
y del mismo don Gil es un traslado. 770
Pared en medio desta casa tiene
la suya; hablarla puedes y informarte
de todo este embeleco, que es solene.


DON PEDRO Advierte, Inés, que debe de burlarte,
pues no puede ser falsa aquesta firma, 775
ni a la naturaleza engaña el arte.


DOÑA INÉS Pues si esa carta tu opinión confirma,
repara en que don Gil el verdadero,
en quien mi voluntad su amor confirma,
es un gallardo y joven caballero, 780
que por la gracia de un verde vestido
con que le vi en la huerta el día primero,
Calzas Verdes le dí por apellido.
Éste, pues, por la fama aficionado.
de mí o mi dote, y luego persuadido 785
de don Andrés a que tomase estado,
le hizo que viniese con el pliego
en su abono, que tanto te ha engañado.
Era su amigo don Miguel, y luego
que supo dél, estando de partida, 790
mi hacienda y calidad, encendió fuego
el interés que la amistad olvida;
y sin mirar que estaba desposado
con doña Elvira, un tiempo tan querida,
teniéndole en su casa aposentado, 795
le hurtó las cartas una noche, y vino
en la posta a esta corte disfrazado.
Ganóle por la mano en el camino;
fingió que era don Gil; dióte ese pliego,
y con él entabló su desatino, 800
El don Gil verdadero vino luego,
que fue el que vi en la huerta y al que mira
como a su objeto mi amoroso fuego.
No osó contradecir tan gran mentira
por ver tan apoyado su embeleco, 805
hasta que a verme vino doña Elvira.
Ésta me dijo el marañoso trueco,
y los engaños del don Gil postizo,
que funda su esperanza en mármol seco.
Doña Elvira, señor, me satisfizo. 810
Mira lo mucho que en casarme pierdes
con quien lo está con otra, y esto hizo.


DON PEDRO ¿Hay semejante embuste?


DOÑA INÉS Que te acuerdes
deste suceso importa.


DON PEDRO ¿No vería
yo al don Gil de las calzas, Inés, verdes? 815


DOÑA INÉS Doña Elvira me dijo le enviaría
a hablarte y verme aquesta misma tarde.


DON PEDRO Pues, ¿cómo tarda?


DOÑA INÉS Aún no es pasado el día.
Pero, ¿no es éste, cielos? Haga alarde
con su presencia la esperanza mía. 820




Escena XIV





Sale DOÑA JUANA, de hombre. [DOÑA INÉS, DON PEDRO.]



DOÑA JUANA A daros satisfación,
señora, de mi tardanza
vengo, y a pedir perdón,
no de que en mí haya mudanza,
sino de mi dilación. 825
Hame tenido ocupado
estos días el cuidado
en que me puso un traidor,
que por lograr vuestro amor,
hasta el nombre me ha usurpado; 830
no falta de voluntad,
pues desde el punto que os vi,
os rendí la libertad.


DOÑA INÉS Yo sé que eso no es ansí;
pero sea o no verdad, 835
conoced, señor don Gil,
a mi padre que os desea,
y entre confusiones mil,
persuadilde a que no crea
enredos de un pecho vil. 840


DOÑA JUANA A mucha suerte he tenido,
señor, haberos hallado
aquí, y llegara corrido
a no haberme asegurado
cartas que hoy he recibido 845
de don Andrés de Guzmán,
que quimeras desharán
de quien, con firmas hurtadas,
pretendió ver malogradas
mis esperanzas. Si dan 850
fe y crédito estos renglones,
(Enséñale las cartas) [y míralas DON PEDRO.]

y me abona este papel,
no admitáis satisfaciones
fingidas de don Miguel,
o guardáos de sus traiciones. 855


DON PEDRO Yo estoy, señor, satisfecho
de lo que decís y afirma
vuestro generoso pecho.
Esta letra y esta firma,
del agravio que os he hecho 860
(si es que soy yo quien lo hice)
fue la causa, y agora es
favor con que os autorice.
Sí, letra es de don Andrés.
(Mira las [cartas] otra vez.)

Quiero mirar lo que dice. 865
(Lee para sí.)



DOÑA INÉS [Habla aparte con DOÑA JUANA.]

¿Cómo va de voluntad?


DOÑA JUANA Vos, que sus llaves tenéis,
por mí la respuesta os dad.


DOÑA INÉS Desde ayer acá queréis
mucho nuestra vecindad. 870


DOÑA JUANA ¿Desde ayer? Desde que os mira
el alma que en ella os ve,
y en vuestra ausencia suspira.


DOÑA INÉS ¿En mi ausencia?


DOÑA JUANA ¿Pues no?


DOÑA INÉS A fe?
¿Y no en la de doña Elvira? 875


DON PEDRO Aquí otra vez me encomienda
don Andrés la conclusión
de vuestra boda, y que entienda
la mucha satisfación
de vuestra sangre y hacienda. 880
¡El don Miguel de Cisneros
es gentil enredador!
Mucho gano en conoceros.
Hoy habéis de ser señor
desta casa.


DOÑA JUANA ¡Que teneros 885
por dueño y padre merezco!
Mil veces me dad los pies.


DON PEDRO (Abrázale.)

Los brazos sí que os ofrezco,
y en ellos a doña Inés.


DOÑA INÉS Mi dicha al cielo agradezco. 890


DOÑA JUANA (Abrázala [a DOÑA INÉS.])

Desta suerte satisfago
los celos de la vecina
que tenéis.


DOÑA INÉS Y yo deshago
sospechas, porque me inclina
vuestro amor.


DOÑA JUANA Con ese os pago. 895




Escena XV





Sale QUINTANA. [Dichos.]



QUINTANA Don Gil mi señor, ¿está
aquí?


DOÑA JUANA (Aparte a él.)

¡Quintana! ¿has cobrado
libranza y escudos ya?


QUINTANA [Aparte a su ama.]

En oro puro y doblado.


DOÑA JUANA (A ellos [aparte.])

Yo vendré a la noche acá, 900
que una ocurrencia forzosa,
mi bien, me obliga a apartar
de vuestra presencia hermosa.


DON PEDRO No hay para qué dilatar
el desposorio, que es cosa 905
que corre peligro.


DOÑA JUANA Pues
esta noche estoy resuelto
en desposarme.


DON PEDRO Mi Inés
será vuestra.


DOÑA JUANA Habéisme vuelto
el alma al cuerpo.


DOÑA INÉS ¡Interés
dichoso!


DOÑA JUANA La vuelta doy 910
luego.


QUINTANA [Aparte.]

¡Quimera sutil!


DOÑA JUANA Adiós, que a Palacio voy.


QUINTANA [Aparte a su ama.]

Vamos, Juana, Elvira, Gil.


DOÑA JUANA [Aparte a QUINTANA.]

Gil, Elvira y Juana soy.




(Vanse los dos.)





Escena XVI





[DON PEDRO, DOÑA INÉS.]



DON PEDRO ¡Qué muchacho y qué discreto 915
el don Gil! Grande amor
le he cobrado, te prometo.
Vuélvame el enredador
a casa, verá el efeto
de sus embustes.




Escena XVII





Salen DON MARTÍN y OSORIO [al fondo.]





[DOÑA INÉS, DON PEDRO.]



DON MARTÍN ¿Adónde 920
se me pudieron caer?
Si lo advertiste, responde.


OSORIO Pues, ¿puédolo yo saber?
¿Junto a la casa del Conde
no las leíste?


DON MARTÍN ¿Has mirado 925
todo lo que hay desde allí?


OSORIO De modo que no he dejado
un solo átomo hasta aquí.


DON MARTÍN ¿Hay hombre más desdichado?
¡Pliego y escudos perdidos! 930


OSORIO Haz cuenta que los jugaste,
en vez de comprar vestidos
y joyas.


DON MARTÍN ¿No lo miraste
bien?


OSORIO Con todos mis sentidos


DON MARTÍN Pues vuelve, que podrá ser 935
los halles.


OSORIO ¡Linda esperanza!


DON MARTÍN Pero no: ve al mercader,
que no acete la libranza.


OSORIO Eso es mejor.


DON MARTÍN ¡Que a perder
un pliego de cartas venga 940
un hombre como yo!


OSORIO Aquí
está tu dama.


DON MARTÍN Hoy se venga
su menosprecio de mí.


OSORIO Ruega a Dios que no la tenga
pagada. 945




(Vase OSORIO.)





Escena XVIII





[DOÑA INÉS, DON MARTÍN, DON PEDRO.]



DON MARTÍN ¡Oh, señores!
(Aparte.)

Quiero
disimular mi pesar.


DON PEDRO ¿Es digno de un caballero,
Don Miguel, el enredar
con disfraces de embustero? 950
¿Es bien que os finjáis don Gil
de Albornoz, si don Miguel
sois, y con astucias mil,
siendo ladrón de un papel,
queráis por medio tan vil 955
usurparle a vuestro amigo
el nombre, opinión y dama?


DON MARTÍN ¿Qué decís?


DON PEDRO Esto que digo,
y guardaos que desta trama
no os haga dar el castigo 960
que merecéis. Si os llamáis
vos don Miguel de Cisneros,
¿para qué nombres trocáis?


DON MARTÍN ¿Yo? No acabo de entenderos.


DON PEDRO ¡Qué bien lo disimuláis! 965


DON MARTÍN ¿Yo don Miguel?


DOÑA INÉS Ya sabemos
que sois de Burgos.


DON MARTÍN Mentira
solene.


DOÑA INÉS ¡Buenos extremos!
Cumplid la fe a doña Elvira,
o a la justicia diremos 970
cuán grande embelecador
sois.


DON MARTÍN ¡Pues habéisme cogido
los dos de muy buen humor,
en ocasión que he perdido
seso y escudos! Señor, 975
¿quién es el autor cruel
de quimera tan sutil?


DON PEDRO Sabed, señor don Miguel,
que el verdadero don Gil
se va agora de aquí, y dél 980
tengo la satisfación
que vuestro crédito pierde.


DON MARTÍN ¿Qué don Gil o maldición
es éste?


DON PEDRO Don Gil el verde.


DOÑA INÉS Y el blanco de mi afición 985


DON PEDRO Id a Burgos entre tanto
que él se casa, y haréis bien,
y no finjáis ese espanto.


DON MARTÍN ¡Válgate el demonio, amén,
por don Gil o por encanto 990
¡Vive Dios, que algún traidor
os ha venido a engañar!
Oíd...


DOÑA INÉS Pasito, señor,
que le haremos castigar
por archi-embelecador. 995




(Vanse los dos, [DOÑA INÉS y DON PEDRO.])





Escena XIX





[DON MARTÍN.]



¿Hay confusión semejante?
¡Que este don Gil me persiga
invisible cada instante,
y que, por más que le siga,
nunca le encuentre delante 1000
Estoy tan desesperado,
que por toparme con él
diera cuanto he granjeado.
¡Yo en Burgos! ¡Yo don Miguel!




Escena XX





(Sale OSORIO. [DON MARTÍN.])



OSORIO ¡Buen lance habemos echado! 1005


DON MARTÍN ¿Has hablado al mercader?


OSORIO Más me valiera que no.
Un don Gil, o Lucifer,
todo el dinero cobró.
Malgesí debe de ser. 1010


DON MARTÍN ¿Don Gil?


OSORIO De Albornoz se firma,
dándole carta de pago.
Solier me enseñó su firma.


DON MARTÍN Este don Gil será estrago
de toda mi casa.


OSORIO Afirma 1015
el Solier que anda vestido
de verde, por que te acuerdes
de lo que has por él perdido.


DON MARTÍN Don Gil de las calzas verdes
ha de quitarme el sentido. 1020
Ninguno me haga creer
sino que se disfrazó,
para obligarme a perder,
algún demonio, y me hurtó
las cartas que al mercader 1025
ha dado.


OSORIO Hará enredos mil;
que sabe muchas vejeces
el enemigo sutil.
Ven, [señor].


DON MARTÍN ¡Jesús mil veces!
¡Válgate el diablo, el don Gil! 1030

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