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sábado, marzo 10, 2007

Gómez Manrique:La representación del nacimiento de Nuestro Señor



La mayoría de los escritos de Gómez Manrique consiste en composiciones líricas de tipo cortesano que reflejan los gustos y tendencias de la época.

Más importantes, sin embargo, son sus aportaciones al drama primitivo, que parecen cerrar el vacío entre el Auto de los Reyes Magos y la dramaturgia del siglo XV. Como dramaturgo escribió entre 1458 y 1481 Lamentaciones para la Semana Santa y Representación del Nacimiento de Nuestro Señor que es, en la historia del teatro español, la primera obra de autor conocido y la más antigua después del Auto de los Reyes Magos.

Gómez Manrique, noble de gran alcurnia y de una estirpe de hombres de letras, era sobrino de don Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana y hermano del maestre Rodrigo Manrique, el protagonista de las famosas Coplas a la muerte de su padre de su sobrino Jorge Manrique. Nació en Amusco, provincia de Palencia, en 1412 y murió en Toledo en 1490. Participó siendo un adolescente, en el sitio a la fortaleza de Huéscar, acompañando a su tío el Marqués de Santillana, e intervino en diversas banderías políticas.

Enemigo de Álvaro de Luna, partidario del príncipe Alfonso, peleó contra Enrique IV y se sumó, posteriormente, al bando de Isabel la Católica, a quien entregaría Ávila y Toledo cuando era de esas ciudades corregidor.

Estuvo presente en el pacto de los Toros de Guisando (1468) y reconstruyó el puente de Alcántara, así como las casas consistoriales toledanas en las que hizo grabar la famosa inscripción: ³Nobles, discretos varones / que gobernáis a Toledo, / en aquestos escalones / desechad las aficiones, / codicia amor y miedo. / Por los comunes provechos / dexad los particulares.

/ Pues vos fizo Dios pilares / de tan riquísimos techos, / estad firmes y derechos².

Dejando a un lado su teatro, podemos dividir en dos grupos las 108 composiciones conservadas, que él menospreciaba por considerarse más guerrero que poeta: unas obras amorosas de raíz galaico-provenzal y cortesana y varios poemas doctrinales siguiendo la huella de Mena y Santillana a cuya muerte dedicaría un planto o elegía fúnebre medieval. Las composiciones del primer grupo muestran un Gómez Manrique tan hábil en virtuosismo como los restantes poetas del cancionero; de ellas merecen citarse ³Vuestros ojos me prendieron², ³A ti, señora, de quien², ³Con la beldad me prendisteis², etc.

El segundo grupo de mayor calidad, agrupa el Regimiento de Príncipes, doctrinal de buen gobierno dirigido a los Reyes Católicos; la Exclamación o querella de la gobernación, en que censura la situación del país en tiempos de Enrique IV; el Planto de sus virtudes de carácter alegórico dantesco a imitación de la Comedieta de Ponça; la Coronación de Mosén Jordi, y sobre todo los Consejos a Diego Arias Dávila, uno de los precedentes formales y temáticos de las Coplas de su sobrino. Como éstas, el poema de Gómez Manrique es una lección de filosofía estoica sobre inestabilidad de las grandezas humanas y sobre la vanidad del mundo, forma su fondo una violenta sátira política contra Enrique IV y Diego Arias Dávila, contador real, de quien el autor había recibido ofensas. Sin alcanzar la rotunda sobriedad de su sobrino Gómez Manrique olvida los convencionalismos e intenta escribir en un idioma sencillo; en cuanto a la forma métrica, se trata de una copla de pie quebrado, aunque la combinación sea distinta que en Jorge Manrique:

Gómez Manrique es el primer dramaturgo cuyo nombre conocemos. El espíritu dramático que anima algunas de sus poesías como Batalla de amores es el preámbulo a sus dos ensayos teatrales: la Representación del Nacimiento de Nuestro Señor, compuesta a instancias de su hermana ³vicaria del monasterio de Calabaçanos ³. Mezcla de relato y de canciones, la pieza comienza austera con notas populares de gran realismo como los celos de San José, o las escenas en que, con el nacimiento al fondo, van pasando la soga, la columna, los azotes y otros instrumentos de la Pasión, para concluir con una gozosa ³Canción para acallar al Niño², preñada de lirismo. Las Lamentaciones para la Semana Santa, de mayor simplicidad, se limitan a presentar varias escenas de la Pasión, pero su dramatismo es más narrativo, es decir, menor, con gran desarrollo del elemento lírico.

En su composición Exclamación o querella de la gobernación, hay versos tan dignos de recordarse una y otra vez como estos: ³Al tema quiero tornar / de la çibdad que nombré, / cuyo duró prosperar / quanto bien regida fue; / pero después que reinaron / cobdicias particulares, / sus grandezas se tornaron / en despoblados solares².







La representación del nacimiento de Nuestro Señor
Gómez Manrique





Lo que dize JOSEPE, sospechando de Nuestra Señora:



¡Oh viejo desventurado!
Negra dicha fue la mía
en casarme con María
por quien fuesse deshonrado.
Ya la veo bien preñada, 5
no sé de quién, nin de cuánto.
Dizen que d'Espíritu Santo,
mas yo d'esto non sé nada.



La oraçión que faze la GLORIOSA:



¡Mi solo Dios verdadero,
cuyo ser es inamovible, 10
a quien es todo posible,
fáçil e bien fazedero!
Tú que sabes la pureza
de la mi virginidad,
alumbra la çeguedad 15
de Josep, e su simpleza.



El ÁNGEL a JOSEPE:



¡Oh viejo de muchos días,
en el seso de muy pocos;
el principal de los locos!
¿Tú no sabes que Isaías 20
dixo: «Virgen parirá»;
lo cual escribió por esta
doncella gentil, honesta,
cuyo par nunca será?



La que representa a laGLORIOSA, cuando le diereen el Niño:



Adórote, rey del cielo, 25
verdadero Dios e Hombre;
adoro tu santo nombre,
mi salvación e consuelo.
Adórote, fijo e padre,
a quien sin dolor parí, 30
porque quesiste de mí
fazer de sierva tu madre.
Bien podré decir aquí
aquel salmo glorïoso,
que dixe, fijo preçioso, 35
cuando yo te conçebí;
que mi ánima engrandeçe
a ti, mi solo Señor,
y en ti, mi Salvador,
mi spíritu floreçe. 40
Mas éste mi gran plazer
en dolor será tornado,
pues tú eres envïado
para muerte padeçer
por salvar los pecadores, 45
en la cual yo pasaré,
non menguándome la fe,
innumerables dolores.
Pero mi precioso prez,
fijo mío muy querido, 50
dame tu claro sentido
para tratar tu niñez
con debida reverençia,
e para que tu pasión
mi femenil coraçón 55
sufra con mucha paciençia.



La denunçiaçión del ÁNGELa los pastores:



Yo vos denunçio, pastores,
qu'en Bellén es hoy naçido
el Señor de los señores,
sin pecado conçebido. 60
E porque non lo dudedes
id al pesebre del buey,
donde çierto falladeres
al prometido en la Ley.



EL UN PASTOR:



Dime tú, ermano, di, 65
si oíste alguna cosa,
e si viste lo que vi.



EL SEGUNDO:



Una gran voz me semeja
de un Ángel reluziente
que sonó en mi oreja. 70



EL TERCERO:



Mis oídos han oído
en Bellén ser esta noche
nuestro Salvador naçido.
Por ende dexar debemos
nuestros ganados e ir 75
por ver si lo fallaremos.



Los PASTORES veyendo al glorioso Niño:



Este es el Niño eçelente
que nos tiene de salvar.
Hermanos, muy omilmente
le lleguemos [a] adorar. 80



La adoraçión del PRIMERO:



Dios te salve, glorïoso
infante santificado,
por redemir envïado
este mundo trabajoso.
Damos te grandes loores 85
por te querer demostrar
a nós, míseros pastores.



Del SEGUNDO:



Salve te Dios, Niño santo,
envïado por Dios Padre,
conçebido por tu madre 90
con amor e con espanto.
Alabamos tu grandeza
qu'en el pueblo d'Irrael
escogió nuestra simpleza.



Del TERCERO:



Dios te salve, Salvador, 95
hombre que ser Dios creemos.
Muchas graçias te facemos
porque quisiste, Señor,
la nuestra carne vestir,
en la cual muy cruda muerte 100
has por nós de reçebir.



Los ÁNGELES:



Gloria al Dios soberano
que reina sobre los çielos,
e paz al linaje humano.



SAN GABRIEL:



Dios te salve, glorïosa 105
de los maitines estrella,
después de madre donzella,
e antes que fija, esposa.
Yo soy venido, señora,
tu leal ambaxador, 110
para ser tu servidor
en aquesta santa hora.



SAN MIGUEL:



Yo, Micael, que vençí
las huestes luçiferales,
con los coros çelestiales 115
que son en torno de mí,
por mandato de Dios padre
vengo tener compañía
a ti, beata María,
de tan santo Niño madre. 120



SAN RAFAEL:



Yo, el ángel Rafael,
capitán d'estas cuadrillas,
dexando las altas sillas,
vengo a ser tu donzel;
e por fazerte plazeres, 125
pues tan bien los mereçiste,
¡oh María, Mater Criste,
bendicha entre las mujeres!



Los martirios que presentan al Niño:




EL CÁLIZ:



¡Oh santo Niño naçido
para nuestra redençión! 130
Este cáliz dolorido
de la tu cruda pasión
es neçesario que beba
tu sagrada majestad,
por salvar la humanidad 135
que fue perdida por Eva.



EL ASTELO E LA SOGA:



E será en este astelo
tu cuerpo glorificado,
poderoso rey del çielo,
con esas sogas atado. 140 140



LOS AÇOTES:



Con estos açotes crudos
romperán los tus costados
los sayones muy sañudos
por lavar nuestros pecados.



LA CORONA:



E después de tu persona 145
ferida con deçeplinas
te pornán esta corona
de dolorosas espinas.



LA CRUZ:



En aquesta santa cruz
el tu cuerpo se porná; 150
a la hora no habrá luz
y el templo caerá.



LOS CLAVOS:



Con estos clavos, Señor,
te clavarán pies e manos;
grande pasarás dolor 155
por los míseros humanos.



LA LANÇA:



Con esta lança tan cruda
foradarán tu costado,
e será claro, sin duda,
lo que fue profetizado. 160



Cançión para callar al Niño:



Callad, fijo mío
chiquito.
Callad vos, Señor,
nuestro Redentor,
que vuestro dolor 165
durará poquito.
Ángeles del cielo,
venid, dar consuelo
a este moçuelo
Jesús tan bonito. 170
Este fue reparo,
aunqu'el costo caro,
d'aquel pueblo amaro
cativo en Egito.
Este sano dino, 175
Niño tan benino
por redemir vino
el linaje aflito.
Cantemos gozosas,
hermanas graciosas, 180
pues somos esposas
del Jesús bendito.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cada año se representa esta magnífica pieza en el convento de Calabazanos en Villamuriel de Cerrato (Palencia) por dos grupos de Teatro aficionado El Cigarral y Cachivache por fechas próximas a la navidad junto con un prologo en el que aparece el mismo Gomez, su hermana y la futura reina Isabel la católica. Las hermanas clarisas son quienes cierran el acto cantando el villancico que incluye el autor (posiblemente también el primer villancico medieval).